En cualquier momento el G2 me toca a la puerta

Hola:

5 de septiembre de 2022

En par de días recomenzará el curso escolar. Hace más de un mes que la bodega 1858 de Víbora Park, en Arroyo Naranjo, no puede adquirir ningún producto. ¿Qué le mandaremos a los muchachos de merienda si no hay pan, si un paquetico con cuatro galletas cuesta 60 pesos, si un sobre de refresco en polvo -que rinde litro y medio- no baja de los 50 cup, si una libra de mal jamón sobrepasa los 300 pesos, si no hay perritos ni picadillo ni sucedáneo alguno que permita reforzar el pésimo almuerzo escolar, ahora agravado por la ausencia de pan?

El tema de la distribución deficiente y mal organizada continúa golpeando al municipio. Los delegados y decisores siguen inertes ante los reclamos de la población y el tiempo, aletargado, prosigue su lento discurrir hacia una meta - promesa que se aleja cada día más de la realidad. Los únicos beneficiados en este reguero municipal son los revendedores y coleros que hinchan sus arcas ante los ojos espantados del pueblo. 

Hace falta orden, distribución equitativa, efectiva, eliminar a los LCC que son una plaga corrosiva  y acabar de resolver el acertijo de por dónde le entra el agua al coco..., bueno, ¿agua?

En cualquier momento el G2 me toca a la puerta.


Tu amiga M., que ya no se aguanta más.